No ha sido la construcción más grande que cayera ante el terremoto de 8.0 grados en Loreto, pero quizá sea la que ahora lamenta más gente en conjunto. La iglesia del centro poblado Santa Cruz, capital del distrito homónimo, en Alto Amazonas (Loreto), colapsó cuando los vecinos del lugar corrían a la plaza de armas para salvar sus vidas. Dentro de poco iba a cumplir 57 años de construida.

Quienes presenciaron el desplome dicen que empezó segundos después de que la tierra dejara de moverse, en medio de la consternación y el pavor por el sismo. “Primero cayó la torre donde descansaba la cruz, después toda la fachada”, dice Abel Cárdenas Salinas, de 52 años, encargado por más de 20 años del cuidado de la iglesia.

La iglesia de Santa Cruz está situada en una esquina de la plaza de armas. El frontis es ahora un monte adobe mezclado con concreto caído. Los techos de madera y calamina que han quedado los altos también están por caer. El alcalde distrital, José Oblitas, no ha proyectado aún la demolición de lo que resta del templo; más bien cree en la posibilidad de establecer un convenio que permita la rehabilitación de toda la infraestructura.